Ojalá tú nunca, de Javier Miró

Ojalá tú nunca

Javier Miró

Insólita Editorial (Octubre, 2020)

Ebook, 152 páginas


Leer un libro del que no sabes nada. Es un privilegio mucho más importante de lo que uno piensa. Hoy en día, con todas las redes sociales es mucho más difícil dejarse sorprender por una historia. El tiempo que tenemos no dejar de estar limitado por la cantidad de obligaciones que nos ocupan, algunas autoimpuestas. Hablo por experiencia propia, por supuesto, pero me permito generalizar de manera gratuita. ¿Cuánto tiempo hace que no vais a una librería o una biblioteca (obviando el tema del confinamiento pandémico) y escogéis un libro por el título, por la portada, por algún comentario ingenioso en la faja? Es muy raro que yo base mi elección en un amor a primera vista sin prejuicio alguno, antes he tenido que hacer alguna exploración previa que me termine de convencer. Es lo de siempre, tantos libros y tan poco tiempo. Toda esta introducción es para indicar que no deberíais leer nada sobre Ojalá tú nunca hasta haber leído el libro, por lo que esta reseña se convierte en un contrasentido en sí misma.

He conocido, de momento solo de manera virtual, a Javier Miró en este turbulento 2020. Lo conocí precisamente a través de su página web y de su iniciativa lectora con La liga de las lecturas extraordinarias, un reto literario que empezamos a principios de año y que me está llevando a leer por encima de mis posibilidades. Javier es muchas cosas más, como por ejemplo autor de otras dos novelas: Rebelión 20.06.19 (Triskel Ediciones, 2014) y La armadura de la luz (Minotauro, 2017). Además de haber sido el fundador de la revista literaria Libros prohibidos, hoy en día es director de la asesoría literaria Autorquía y tiene un canal de recursos para escritores en Youtube muy completo y actualizado. Vamos, que no para.

No os sintáis tentados de reutilizar elementos de las ruinas que todavía no han sido retiradas, por impresionantes y monumentales que parezcan. Vamos a dejarlas así, destrozadas, decayendo con el paso de los años. Son órdenes del líder. Serán las cicatrices de la ciudad para los hombres del futuro

Ojalá tú nunca es una nueva apuesta de Insólita para este 2020. Ni que decir tiene que el año no está siendo precisamente sencillo para las editoriales, especialmente para las pequeñas (ni para nadie), por eso se agradece el seguir publicando trabajos que son siempre arriesgados y aportan un plus. De la trama de la novela no quiero hablar mucho, justamente por ese punto de sorpresa que puede dar al lector. Solo comentaré brevemente lo que podéis leer en la propia página de la editorial: César está en peligro de muerte. Es perseguido por alguien que no conoce y no sabe muy bien lo que quiere de él. Vive en un Madrid imposible, el de los años 70 pero dividido por dos fuerzas invasoras. Por un lado la zona soviética y al otro la del Tercer Reich. Todo parece irreal, una pesadilla de la que resulta imposible escapar porque cada pregunta le lleva a otras muchas que no se atreve a plantear.

Madre también levantó el brazo. Nosotros la imitamos

Dice la RAE que la ucronía es una reconstrucción de la historia sobre datos hipotéticos. Es lo que en los cómics de marvel se llama el “what if”. Una de las ucronías más famosas es sin duda El hombre en el castillo, de Philip K. Dick, pero es un género bastante bien surtido. Solo hay que recordar Malditos bastardos, de Quentin Tarantino. Este mismo año se ha publicado Civilizaciones, de Laurent Binet. En esta ucronía se plantea qué habría pasado si hubieran sido los incas los que hubieran conquistado Europa. A mí me resulta un ejercicio apasionante, la verdad. La novela de Javier Miró nos lleva a un Madrid que nunca existió, pero el miedo a una España ocupada por las fuerzas invasoras sí que pudo ser una realidad, al menos como una especie paranoia colectiva animada por un gobierno dictatorial. Esto mismo también lo podemos ver en distopías como 1984 o incluso El cuento de la doncella. El Madrid que nos presenta Ojalá tú nunca es oscuro, aterrador por momentos. Sin duda, la ambientación y la particular descripción de los personajes es uno de los puntos fuertes del libro. El otro punto fuerte es la estructura, que contribuye a comprender al personaje protagonista. El estilo narrativo es directo y preciso, tanto como un reloj. Y justamente esa me parece la mejor comparación, la de ver Ojalá tú nunca como un reloj que solo puede funcionar bien cuando comprendes que lo llevas en la mano equivocada. Toda la novela me ha parecido un ejercicio muy interesante, narrado en presente que aumenta la tensión y la sensación de estar presente. Sin duda, una de las novelas que más me han gustado en lo que llevo de año.

Valoración 9/10

Para esta lectura me he puesto a MONO, una banda que siempre crea ambientes muy sugerentes con sus melodías intensas. Creo que Meet us where the night ends podría ser un buen título alternativo a Ojalá tú nunca.

Estado de mi nación lectora (VIII): Lecturas de octubre

Este mes de octubre es el mes que ,desde hace ya algunos años, se suele dedicar a la iniciativa #leoautoras. Se trata de dar visibilidad a escritoras de alguna, empezando por leerlas. Por mi parte, he hecho el ejercicio de revisar mi lista de en Goodreads, que es la única donde llevo apuntados los libros que leo, y la cosa ha salido así: de los 910 libros que tengo marcados como leídos, apenas 200 fueron escritos por una autora, casi el 20%. Está claro que la diferencia es notable. Supongo que si sacara el tanto por ciento de autores negros, asiáticos o incluso LGTBI el resultado sería aún mucho menor, quizás en algunos casos inexistente. Al final suelo acercarme a un tipo de autores con los que me siento más a gusto (la famosa zona de confort) y dejo de lado otros u otras de los que podría enriquecerme igual o más. Entiendo que es algo relativamente normal y todos tenemos nuestros sesgos literarios o de lo que sea. Lo interesante de este tipo de iniciativas es abrir tu campo de visión, conocer y reconocer otras literaturas, además de seguir disfrutando con lo que nos gusta, la cosa esa del leer.

Vamos con el resumen de lecturas de noviembre, que ha sido bastante variado. Ha estado marcado por la iniciativa del #leolecturas, pero no solo:

  • Ojos verdes, de Alicia Pérez Gil (Cazador de Ratas, 2019). Primer libro que leo de esta autora a la que le estoy siguiendo la pista bastante. Es una novela oscura que juega con la percepción de la realidad. Muy recomendable.
  • Yo soy aquel, de Alicia Pérez Gil (Cazador de Ratas, 2018). Cuento largo que nos habla de la amenaza de nuestra imagen reflejada. Bastante tétrico, sobre todo con la banda sonora de Raphael.
  • Colpisci il tuo cuore, de Amélie Nothomb (Frappe-toi le coeur, Voland, 2018). Enésima lectura que hago de la autora belga. Esta vez me ha llegado esta traducción del italiano, así que me la leí sin esperar al original en francés. La historia del conflicto padres-hijos con el estilo de la Nothomb, a veces demasiado pedante para mi gusto. A pesar de todo, esta novela corta (como todas las suyas) me ha gustado más que las últimas.
  • Ciudad nómada, rebaño miseria, de Pablo Loperena (Insólita, 2020). Tremenda novela post-apocalíptica de la que ya hice una reseña el mes pasado. Tuvimos la oportunidad de hacer un pequeño club de lectura con el autor y fue muy interesante. A descubrir.
  • Cuentos fantásticos, de Emilia Pardo Bazán (Eolas, 2020). Excelente recopilación de relatos fantásticos y de terror de la reina del naturalismo en España. Una escritora maravillosa a la que creo que no se le da el reconocimiento merecido. La colección está muy cuidada y es una pequeña joya.
  • The Blazing World, de Margaret Cavendish (Kindle, 2017, orginalmente 1666). Estoy preparando un programa del podcast Páginas particulares para esta autora pionera de la ciencia-ficción. Un libro difícil de leer con nuestros ojos de hoy en día, pero siempre me gusta descubrir a los autores que abrieron brecha. La edición en español es de Siruela y es estupenda.
  • Casa oscura y otros relatos de terror, de Marta Abelló (Amazon, 2016). Buena colección de relatos de terror variados, desde el horror más clásico hasta el gore. Como todas las recopilaciones de cuentos, el nivel es muy dispar.
  • Persépolis, de Marjane Satrapi (Reservoir Books, 2020). Nueva edición celebrando el 20º aniversario de esta historia autobiográfica. La nueva traducción está a cargo de Carlos Mayor Ortega. Ya escribí una reseña sobre esta obra maravillosa. Imprescindible.
  • Home, de Nnedi Okorafor (Mcmillan, 2017). Segunda parte de la trilogía Binti y de la que haré una reseña completa cuando lea la tercera entrega, The Night Masquerade. Ahonda mucho más en las raíces de Binti y su relación con su familia. No me ha entusiasmado, pero me deja con ganas de terminar la trilogía.
  • Evidence of the affair, Taylor Jenkins Reid (Amazon, 2018). Novela corta epistolar escrita de manera muy inteligente y ambientada en los 70. De esta autora tengo pendiente Todos quieren a Daisy Jones, que espero terminar pronto y hacer una reseña por aquí. Me gusta mucho la forma de escribir de Taylor Jenkins Reid, usando diferentes formatos pero sin dejar de contar una buena historia.
  • Realidad aumentada, de Bruno Nievas (B de Books, 2010). Este ha sido el libro del mes en el Club Qwerty. No ha sido un buen libro, sinceramente. Este thriller de ciencia-ficción aborda temas interesantes, como son la inteligencia artifical y su uso, pero no es suficiente. Se nota que es el primero del autor y se hace pesado, repetitivo y se ve lastrado por fallos de coherencia gramatical y semántica. Eso sí, ha vendido mucho así que olé por el autor.
  • Runaways, vol. 1: Find your way home, de Rainbow Rowell & Kris Anka (Marvel, 2018). Regreso de estos fugitivos a cargo de la escritora Rainbow Rowell y el ilustrador Kris Anka. El estilo de estos dos autores devuelve frescura a una de mis series favoritas. Una gozada de cómic.
  • Una semana de vacaciones, de Christine Angot (Une semaine de vacances, Anagrama, 2014, originalmente 2012). Novela corta pero muy cruda. En un estilo directo, sin sentimentalismos, sin amor, sin drama, nos cuenta una relación sexual muy turbia entre un profesor y una alumna. No es para todo el mundo.
  • Les fiancés de l’hiver, de Christelle Dabos (Folio, 2016, originalmente en 2013) Primer tomo de la trilogía La Passe-Miroir. La creación del mundo de la Citaccielle y los personajes que la habitan ya merecen la lectura (aunque aún no se ha traducido al castellano, o por lo menos no lo he encontrado). Sin embargo, la historia de Ophélie y su matrimonio de convivencia con Thorn de los Dragons se hace muy lenta y eso hace que cueste entrar.

No ha estado mal, ha habido descubrimientos interesantes y reencuentros maravillosos. De cara al próximo mes me voy a lanzar por fin con Brandon Sanderson. Voy a empezar a leer El Camino de los Reyes, de la decalogía (madre mía, ¡diez libros de más de mil páginas!) El Archivo de las Tormentas. Iré poco a poco con unas pocas páginas diarias, porque a mí, los libros tan tochos me dan una pereza enorme. También me he propuesto el reto de bajar la pila de libros pendientes que tengo en casa, ya sea en papel o en digital. A ver si aguanto hasta Navidad sin comprar ninguno. La triste realidad es que tengo un número ingente de libros en casa sin leer y esto ya está pasando de castaño a oscuro. Buenas lecturas a todos.